Las derrotas son aquellos sucesos que cambian radicalmente nuestra existencia, no podemos evitar o desterrar las derrotas de nuestras vidas por que son importantes; aunque el simple echo de pensar en una aterre a todo los seres humanos, debemos saber enfrentarlos y aprovechar esa energía que genera en nuestro cuerpo, esta energía se puede clasificar como una energía potencial.
potencial por que aun es una energía almacenada que necesita una orientación un rumbo ,un camino; el hombre que aprenda a dirigir esta energía es el hombre que tiene la sustancia del éxito en sus venas , no hay que dudar que existen hombres en los que esta sustancia de progreso esta indefectiblemente en su ser, pero al ser seres racionales podemos alcanzar a conocer un procedimiento de como superarlas.
Hoy e sido derrotado y mi comprensión corta del mundo se ha ampliado, y después de haber llorado en las faldas de mi madre, acto indudablemente viril, teorizo de como superar esta situación, por que me considero un ser apto para todas las pruebas que se presenten en mi camino, por que los que pensamos en tener el coraje de caernos y levantarnos, aunque aún pulule el temor de una nueva caída; temor al dolor, al sufrimiento; este miedo no nos controla y no nos veremos vencidos por que seguimos vivos y mientras este ser tenga conciencia no tendrá miedo a nada , y se rehusa categóricamente a verse sometido, por respeto a mi abolengo y a mí como ser libre.
Dada las condiciones de superar mentalmente estos ademanes que causa el ser derrotado como la vergüenza, y haber exacerbado nuestro orgullo y tener en pie ese espíritu de lucha y tener nuestro cuerpo física y mentalmente dispuesto a una nueva lucha, pensando en que la derrota es nuestra enemiga insoslayable, podremos estar preparados para conocer la victoria.
Por que no hay mejor cura para un guerrero que exterminar a su adversario y gozar de su gloria, aunque
suene un desmedro a la humildad y aquellos que son moralistas pueden criticar está opinión, pero no podrán quitarnos ese gozo que ganamos por derecho, por que hemos sido en algún momento derrotados y hemos sufrido y pagamos con sangre aquel momento de goce, de vanagloria y de vanidad. Que siente todo hombre al ver cumplida su meta y que sera corta, por que largo es el llanto y el sufrimiento, el ser humillado son como aquellos manjares deliciosos, escasos y placenteros al degustarlos, similar es el momento de gloria.
Y por eso hay ver la derrota como una bendición divina, por que hasta Jesús tuvo que sufrirla para alcanzar su magnificencia, por que es justo, y aquel que nunca tuvo una derrota no conocerá la gloria y morirá como un ser irracional, inerte. y mas desdichado aquel que al conocer una derrota se queda estancado por que aquel lo sufrirá durante toda su existencia y sera como un alma penante divagando en el mundo apestando a pena y emanando lastima, y eso nosotros , los hombres de lucha forjados con el acero indestructible de Efestos, nunca lo permitiremos.
Y que viva la derrota y los hombres que supieron conocerla y vencerla.
